Cuando una conducta incorrecta y absurdase hace repetitiva y concomitante,
involuntariamente terminamos aceptándola
como parte de la normalidad e incluso
renunciamos a que dicho absurdo fuera
visto antes como tal.
Por tal razón no se debe admitir con silencio
lo incorrecto para que esto no termine
siendo parte de nuestra correcta normalidad.
Autor: Dr. Omar G. Guillermo H.
No hay comentarios:
Publicar un comentario